Versión 1: El atajo
―Te quiero, José.
―Yo no sé lo que quiero.
―Te quiero, José.
―Yo no soy José.
―Te quiero, José.
― …..
―¿Vos sos José?
―No sé.
―¡José! ¡José! ¡JOSÉ!
Versión 5: La anticipación
―Escuchame, José.
―Yo no.
―Te quiero, José.
―¿Eh? Ah, sí, dos a cero.
Versión 7: Anticipación errónea o Cola de paja
―No sé, Marta. No sé si te quiero, si no te quiero, no sé qué quiero.
―Yo iba a preguntarte si sacaste la ropa de la soga.
Versión 8: La fugacidad del pasado
―Te quiero, José.
―Yo no sé lo que quiero.
―Pero la semana pasada me dijiste que me querías.
―La semana pasada sabía qué quería.
Versión 9: La sanata literaria
―Te quiero, José.
―……
―¿No vas a decir nada?
―Mi silencio tiene el valor de las palabras.
―Te vas, José.
―¿Pero qué te dije?
7 watios:
Muy divertidas tantas versiones del mismo tema. Como el amor, variable y posible de cualquier forma posible.
Besos.
Gracias, Esteban. El amor tiene variantes, el desamor también. Hay que saber diferenciarlas.
Abrazo
Versión 5, impecable! Creo que en general la reacción más común es la indiferencia o la huida (tal vez no tan vehementes como en tus ejemplos), aunque la negación del yo puede ser muy divertida de implementar...
Salú!
Cuentochino: cada uno debería encontrar su propia forma.
Salú-dos!
Las versiones 7 y 8 me dan escalofríos.
Buenísimo
(No way José!)
Beso :)
el desamor es tan complicado como el amor, te lo dice una ex de jose
se lo mandaría, a ver si se acuerda quién fue!
Ojo de fuego: Mirámelo a José! Si se lo mandás, después contame
Publicar un comentario en la entrada