miércoles 21 de septiembre de 2011

Fonética

Hacía un rato ya que había llegado a El Cairo. Esta vez me tocaba sobre Santa Fe. Había tomado como costumbre alternar la ubicación de la mesa elegida. Un día buscaba lugar sobre la vidriera de Sarmiento, al próximo sobre Santa Fe.
Promediaba la escritura de mi novela y, como era mi costumbre también, la protagonista defenestraba al personaje masculino en el diálogo que en ese preciso instante estaba escribiendo: “Sos un boludo”, fueron las palabras elegidas. Cuando estampaba el punto en la frase, escuché una voz conocida. El Negro se sentó a mi lado y me aconsejó:
―Ponele “pelotudo”, no vas a comparar. Tiene otra fuerza, otra sonoridad, es una cuestión de contextura física. La diferencia la da la “t”. PeloTudo. No me vas a decir que no resulta más ofensivo.
Sonreí y se levantó:
―Me voy antes de que me vean los galanes, después van a decir que ando levantando minas desde el otro lado.
Y se fue, sin que nadie lo vea, por Sarmiento.

Este microcuento ha participado de la convocatoria "Homenaje a Fontanarrosa" de la página Cuentos y más

5 watios:

Hernán Dardes dijo...

Tiene razón. Boludo tiene algo de informalidad y mucho de trato ameno. Al boludo se le puede tenr cariño o lástima. Pelotudo es más agresivo. No sé si por la T o qué. Pero es así.

Gi dijo...

Lo dijo el gran Negro, es todo su mérito.
Saludetes, Hernán

Angie Vázquez dijo...

Cuano leo a alguien como tú, me siento taaan pequeña...

Gi dijo...

El grande es Fontanarrosa, yo no hice más que transcribir sus palabras en otro marco, sin su permiso, en un homenaje un tanto irreverente.
Gracias por leer, Angie.

Redactor dijo...

Jajajaja... mejor no hablo de sonidos o palabras. En el Perú están cargados de mucha violencia... Es como si quisieran asesinarte con la palabra. Te dicen cojinova en lugar de cojudo; o te dicen chesu en lugar CTM... jajajajaj y cosas peores.

Ascanio